Hay que comprobar la garantía
para asegurar la reparación o substitución
de un juguete defectuoso. Si el juguete dispone
de garantía hay que rellenarla y asegurar
que esté sellada por el distribuidor
o la tienda donde lo hemos adquirido.
Conservar el ticket de compra
para que nos sirva en caso de una posible
reclamación.
Conservar durante algún
tiempo el nombre y la dirección del
fabricante que se encuentran en la caja o
envoltorio para poderse dirigir a este en
caso necesario.
Lagarantíaque debe acompañar
a todo juguete nos va a permitir, según
los casos, y durante un plazo determinado
desde el momento de la compra del juguete,
el cambio del producto, la devolución
del dinero que ha costado o su reparación.