Fijar las bases de los juguetes (con velcro,
imanes, abrazaderas...) para evitar movimientos no deseados durante
el juego.
Modificar la ropa de las muñecas para
facilitar su manipulación (por ejemplo con velcro en las
costuras).
Hacer más grandes las piezas, los mangos
o los asideros a fin de facilitar su manipulación.
Colocar piezas para reposar la cabeza, chalecos
o cinturones de sujeción para mantener la postura.
Añadir cuerdas o varillas a fin de facilitar
el arrastre de algunos juguetes.
Modificar las dimensiones del juguete (altura,
profundidad...) para permitir el acceso al mismo de forma frontal.
Incorporar elementos con relieve (tacos, palancas,
anillas, etc.) que faciliten el giro o la posibilidad de coger las
piezas.
Adaptar el juguete para poder accionarlo a
través de un pulsador (incorporarle un jack).
Modificar el juguete para poder utilizarlo simultáneamente
con auriculares y sonidos por el canal habitual del juguete a
fin de posibilitar el juego compartido de los niños con
y sin deficiencia auditiva.
Colocar dispositivos electrónicos que traduzcan
los efectos sonoros a otro tipo de efectos perceptibles por el niño,
amplifiquen las vibraciones de los juguetes al producir efectos
sonoros o amplifiquen éstos.
Traducir los mensajes orales a mensajes escritos.
En los juegos con texto o instrucciones, traducir
al lenguaje Braille o dotar de relieve las indicaciones o ilustraciones,
o bien incluir grabaciones de voz que sustituyan informaciones
de texto.
Incorporar sonidos, relieves o texturas que
sustituyan o acompañen al estímulo visual.
En juegos de mesa, dotar de relieve el tablero
y colocar en las fichas algún sistema de fijación
(velcros, imanes, ventosas, etc.) para que no se desplacen involuntariamente.
En estructuras para el juego simbólico
que consten de varias piezas puede resultar útil pegarlas
para evitar que se desmonten.