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El juego y los juguetes en la infancia

Introducción
El derecho a Jugar
Los Juguetes y el Juego
Jugar y crecer
- Los sentidos
- El desarrollo motor
- El desarrollo intelectual
- El desarrollo afectivo y emocional
- Aprender a relacionarse
Dónde jugar
- En casa
- En la calle
- En la escuela o guardería
- En la ludoteca
El papel del adulto

Dónde jugar

En casa

La casa es uno de los espacios tradicionales de juego, integrado a la perfección en el día a día del niño. Hoy en día podemos decir que es el principal escenario debido a la reducción o pérdida de los espacios al aire libre.

El juego en casa, cerca de los adultos, posibilita la transmisión de positivos hábitos y actitudes respecto al cuidado y uso de los juegos y juguetes. Si, además, el niño y la niña tienen la oportunidad de compartir este escenario con otros niños (hermanos, primos, vecinos…), éste se enriquece notablemente.

Por lo general, el espacio de juego en la casa se concentra en la habitación de los niños. El dormitorio suele ser a la vez cuarto de jugar. Para que este espacio sea realmente seguro y estimulante del juego debe tener en cuenta las necesidades específicas de cada tipo de juguetes: dónde y cómo se colocarán los coches, las muñecas, los juegos de mesa, dónde se guardará el puzzle o la construcción a medio montar, etc.

La particular disposición de los objetos favorece no sólo los hábitos de orden y cuidado de las cosas, sino el propio tipo de juego que realizan los niños. Un baúl lleno de coches incita a un juego brusco y poco amable con los objetos. Los niños vacian el baúl tirando los coches al suelo hasta encontrar el que buscan y los recogen haciendo "canasta", amontonándolos unos encima de otros. Sin embargo, un espacio dentro de un cajón o en el propio suelo de la habitación, convertido en aparcamiento de coches, facilita un juego más creativo y respetuoso. Otros ejemplos serían los disfraces, las muñecas, los escenarios de muñecos en miniatura, etc.

Por otra parte, la gran acumulación de juegos y juguetes limita el juego en lugar de favorecerlo, ya que podríamos decir que las ganas de jugar resultan inversamente proporcionales al exceso de juguetes. En este caso, es aconsejable guardar algunos juguetes fuera del alcance del niño y hacer que vayan apareciendo de manera progresiva, a la vez que "desaparecen" otros.

Los niños no sólo quieren jugar en su dormitorio, sino que es fácil que "ocupen" toda la casa, ya que les gusta jugar cerca de los adultos. Así, el comedor y el salón se ven inundados a menudo de juegos y juguetes. La bañera es otro de los lugares preferidos por los niños para jugar con el agua y la espuma. Es importante tener en cuenta esta necesidad para adaptar los espacios, creando unas condiciones libres de riesgos.

Por último, las dimensiones y características de la casa (grande, pequeña, de techos altos o no, con patio o terraza, sin ellos, etc.) determinan también los tipos de juegos y juguetes más adecuados para los niños.

 

 
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