|
Dónde jugar
En casa
La casa es uno de los
espacios tradicionales de juego, integrado a la
perfección en el día a día
del niño. Hoy en día podemos decir
que es el principal escenario debido a la reducción
o pérdida de los espacios al aire libre.
El juego en casa, cerca de los adultos,
posibilita la transmisión de positivos
hábitos y actitudes respecto al cuidado
y uso de los juegos y juguetes. Si, además,
el niño y la niña tienen la oportunidad
de compartir este escenario con otros niños
(hermanos, primos, vecinos
), éste
se enriquece notablemente.
Por lo general, el espacio de juego
en la casa se concentra en la habitación
de los niños. El dormitorio suele ser a
la vez cuarto de jugar. Para que este espacio
sea realmente seguro y estimulante del juego debe
tener en cuenta las necesidades específicas
de cada tipo de juguetes: dónde y cómo
se colocarán los coches, las muñecas,
los juegos de mesa, dónde se guardará
el puzzle o la construcción a medio montar,
etc.
La particular disposición
de los objetos favorece no sólo los hábitos
de orden y cuidado de las cosas, sino el propio
tipo de juego que realizan los niños. Un
baúl lleno de coches incita a un juego
brusco y poco amable con los objetos. Los niños
vacian el baúl tirando los coches al suelo
hasta encontrar el que buscan y los recogen haciendo
"canasta", amontonándolos unos
encima de otros. Sin embargo, un espacio dentro
de un cajón o en el propio suelo de la
habitación, convertido en aparcamiento
de coches, facilita un juego más creativo
y respetuoso. Otros ejemplos serían los
disfraces, las muñecas, los escenarios
de muñecos en miniatura, etc.
Por otra parte, la gran acumulación
de juegos y juguetes limita el juego en lugar
de favorecerlo, ya que podríamos decir
que las ganas de jugar resultan inversamente proporcionales
al exceso de juguetes. En este caso, es aconsejable
guardar algunos juguetes fuera del alcance del
niño y hacer que vayan apareciendo de manera
progresiva, a la vez que "desaparecen"
otros.
Los niños no sólo
quieren jugar en su dormitorio, sino que es fácil
que "ocupen" toda la casa, ya que les
gusta jugar cerca de los adultos. Así,
el comedor y el salón se ven inundados
a menudo de juegos y juguetes. La bañera
es otro de los lugares preferidos por los niños
para jugar con el agua y la espuma. Es importante
tener en cuenta esta necesidad para adaptar los
espacios, creando unas condiciones libres de riesgos.
Por último, las dimensiones
y características de la casa (grande, pequeña,
de techos altos o no, con patio o terraza, sin
ellos, etc.) determinan también los tipos
de juegos y juguetes más adecuados para
los niños.
|