A la hora de jugar, proteger y prevenir
riesgos para la salud de los niños y niñas
hay tres factores que pueden interactuar para evitar accidentes
más o menos graves: el objeto causante, en este
caso los juguetes, los niños o los adultos
responsables de los niños y el entorno de juego.
En este espacio presentamos toda una serie de consejos
para lograr que el juego de nuestros niños sea
un juego seguro.
A menudo los accidentes se
producen por conductas temerarias, inseguras
o imprudentes derivadas de una vigilancia
insuficiente o un uso inadecuado de los juguetes,
y por lo tanto son evitables. El adulto es
responsable del juego de los niños.
En este sentido son los padres o adultos
más cercanos los que deben transmitir
pautas de conducta correcta para promover
y educar en la prevención de riesgos.
El hábitat
y el orden en el espacio donde se
desarrolla el juego pueden condicionar
algunos accidentes de los niños
y las niñas. Una vivienda muy
pequeña puede comportar determinados
riesgos por acumulación de objetos,
o bien por desorden No obstante,
una vivienda muy sofisticada, con muchos
aparatos eléctricos, enchufes
y conexiones, también puede presentar
muchos riesgos.
CUANDO COMPRES UN JUGUETE NO OLVIDES
USAR EL SENTIDO COMÚN